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En la medina de Tetuán. Con más de
700 años de antigüedad es patrimonio de la humanidad. Nuestro guía
nos lleva por sus más de 7 kilómetros de calles intrincadas repletas
de puestos con mercancías insospechadas. En la foto se aprecia
cordelería tradicional y las entrañables tablas de lavar, muy
parecidas a las que se usan aún en Ayuela (mi madre aún usa una de
ellas). |
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Trabajos con fibras vegetales (entre
ellos las esterillas que usan para arrodillarse en cada una de las 5
oraciones que realizan al día orando en dirección a la Meca).
También los sacos con cal viva empelados en blanquear las paredes.
Amén de capazos y variados objetos de la vida diaria... |
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Capazos muy similares a los
realizados en Ayuela de manera tradicional. Sombreros de paja, tan
nuestros... |
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Unas cuantas ideas para el taller de
escriños. Al igual que en las ferias medievales en las que
participamos, aquí se elaboran muchas veces en la propia tienda o en
la misma calle, en el suelo... |
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Nás ideas, más formas, para el
taller... usan estos recipientes para exponer mercancía, almacenar
panes, hortalizas en el mercado, etc... sorprende el peso que pueden
aguantar... |
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Nuevos objetos que pueden servir de
modelos: fibras, mimbres y caña para los más variados usos.
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Reconocéis el tipo de puertas... y,
sobre todo, las baldosas del piso... ¡son las mismas que hay en la
cocina de mi madre! En la mayoría de las ciudades del norte: Tánger,
Chaouen, Tetuán... al pasear por las viejas medinas te sorprenden
los mismos pavimentos que se usaban en Ayuela: tierra en ocasiones
para las calles, baldosas idénticas a las nuestras (¿eran exportadas
desde España?), el mismo sistema de soporte de los techos...
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Aunque la foto es de un viaje
anterior en el tiempo (hace 20 años) y, en esta ocasión, está tomada
en el sur de Marruecos, nos muestra un belloo ejemplo de la
arquitectura de barro y da idea de lo que se puede hacer con el
humilde adobe... El palacio, íntegramente construído con adobe y
maderos (como las casas de Ayuela) lleva en pie muchos siglos |
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Y este es otro ejemplo más. Todo el
sur de Marruecos (de la cordillera del Atlas para abajo) ha usado el
barro como elemento constructivo principal. |
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Por muchos lugares se pueden ver
edificaciones y palacios de barro. He aquí uno más. En estos
escenarios se han rodado películas famosas como "La Joya del Nilo". |
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El lavadero de la ciudad de Chaouen.
Se sigue lavando la ropa en estos lavaderos públicos tal como se
hacía en Ayuela desde hace siglos (y hoy en día aún). En sus
alrededores, las aguas de un riachuelo impetuoso mueve las ruedas de
varios molinos como en la Ayuela de antaño. |
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¿No guarda un cierto parecido con el
lavadero del pueblo? |
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En Tánger, en le corazón de la
Medina, sobre el mercado cubierto, están los artesanos los telares:
hilaturas de lana, confección de mantas, chilabas, etc... He aquí
algunos de los instrumentos que usan. Recuerdan los que almacena mi
madre en su "pequeños museo particular". En este caso la rueda de
bicicleta ha sustituído con ventaja algunos artefactos ancestrales. |
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Y así se maneja el curioso
instrumento. |
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Los viejos telares que aún
funcionan. Quizás más rústicos pero hermanos al fin de estos, los
que algunas familias tenían para confeccionar mantas y telas. La
lana y el lino, eran las fibras de los ayuelenses. |
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Los artesanos en plena faena
(curiosamente aquí sólo los hombres realizan esta labor).
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La industria de la lana. Los
curtidos de pieles de oveja en el barrio de los curtidores de la
medina de Tetuan. ¿Quién no ha visto una piel de oveja en el
pueblo?, ¿quién no guarda una zamarra de pastor...? |
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Un buen cepillado para dar lustre a
la lana. |
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El pesado trabajo del raspado. Para
un buen curtido hay que raspar con fuerza y quitar la parte interior
de la piel. Este trabajador corpulento aplica todo el peso de su
cuerpo en la dura tarea de raspar una piel para dejarla suave y
flexible. |
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El gremio de los curtidores trabaja
en duras condiciones: olores muy desagradables, pozas con ácidos
curtientes para la piel en las que se introducen hasta la cadera...
duros esfuerzos para el raspado y traslado de las pieles
empapadas... Pese al exotismo, tan buscado por los turistas, es un
trabajo del que huye la mayoría... |
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No podía faltar el más tradicional y
popular medio de transporte rural en Marruecos: el burro. Vimos
miles de ellos... lástima que sólo tenga una fotografía desde el
coche (un taxi, aprovechado a tope -como siempre hacen allí- 7
personas adultas allí metidos: como para hacer buenas fotos...).
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| Y
muchas más cosas que no pude retratar me recordaron la Ayuela de
nuestros padres. Marruecos es un país que nos traslada a la España
de 30 años atrás... Un maravilloso viaje en el tiempo que, estoy
seguro, emocionaría a nuestros mayores.
Jesús Marcial Grande Gutiérrez
8-14 de agosto de 2006 |