Historia Local

 
bulletAYUELA DE VALDAVIA: Un pueblo Valdaviés con ansias expansionistas y sensibilidad.
bulletPor Daniel Fernández.
bullet (Artículo del Diario Palentino, día 9 de julio de 1995)

La iglesia y el pueblo desde la Cuesta de Buenavista

Ayuela es actualmente una pequeña aldea situada en uno de los pequeños valles valdavieses, regada por el Avión. Tiempo atrás se le concedió el título de villa. En el Medievo se llamaba Aviola, palabra que significa "Lugar de aves". En efecto, en sus laderas pobladas de robles y enebros; y en sus valles de álamos, fresnos y grandes sauces; anidaban muchas y variadas aves, tranquilas; sin más ruido que el tintineo de las cencerras de las ovejas, bien altas de fuerza pero sobradas de hambre, casi los únicos vivientes que transitaban por estos parajes.

 

Era lugar de "behetría". Su señor natural pertenecía a la noble familia de los Enríquez de Cisneros. Una de esas ramas residía en la casa-palacio de Mazuelas, donde había creado un extenso "solar". Además del señorío de Ayuela, era también Vizconde de Amaya y señor de Peones, ambos en territorio burgalés. Posteriormente , Ayuela pasa a ser de "realengo". Por las cuentas de 1.730 sabemos los fuertes tributos que pagaba por "sisa", "alcabala" y otros conceptos, que ascendían a alrededor de 100.000 maravedíes. Además de sus diezmos, había que extraer un tercio para el duque del Infantado.

 

Aparte de estas fuertes "presiones fiscales", su pequeño territorio, muy recortado, tenía por linderos los señoríos de Mazuelas, Valderrábano, Señorío del Conde de Montijo y el Real Monasterio de Sahagún, poseedor del monte llamado "Bascarrión", a 8 km. cedido en el año 1.148 por el emperador Alfonso VII y su esposa doña Berenguela, todos defensores de sus feudos, derechos y privilegios. Latía un deseo natural por salir de estas barreras creadas por el hombre, disfrutar de una más amplia propiedad y aspirar a un posible mayor bienestar. La oportunidad llega el año 1.825. El vecino de Ayuela, Faustino García, en nombre del concejo compra el monte Bascarrión. Su precio fue de 18.000 reales. Estos reales podían equipararse al valor de 600 cargas de trigo. Muchas cargas para un pueblo con apenas recursos y de pequeños propietarios; y mucha carga añadida a los tributos que pesaban sobre ellos.

Hoy Mazuelas está deshabitado. Su iglesia hundida. El palacio en ruinas. Sólo queda del señorío la portada de la iglesia gótica y un escudo ajedrezado en la entrada del palacio. ¡Ah!, queda el gran solar, creador del señorío de varios cientos de hectáreas.


Ermita en ruinas del Caserío Mazuelas.


Escudo del Señorío Mazuelas.

A pesar del desánimo que podría crear esta situación, Ayuela era un pueblo alegre, abierto, divertido y bullanguero. Había dos ermitas que eran, como en todas partes, centros de devoción y piedad popular. Se llamaban de S. Pedro y S. Juan. Aquella estaba en las afueras del pueblo y había a su alrededor una frondosa olmeda, la otra en el centro del pueblo. Pronto la ermita es reparada y, en la visita de 1626, se nos advierte un problema surgido de la mentalidad de la época: "Que en la ermita no se diga misa más que en alguna necesidad".

 

Reparadas y reconstruidas en sus fábricas, había que prepararlas para el culto. Aunque era una comarca aislada y lejos de los centros irradiantes de cultura, de allí surgieron artesanos populares de ingenio y maestría que nos han dejado obras valiosas. Sus nombres van apareciendo poco a poco, aunque no figuren en ninguna antología.

 

Había en esos tiempos un taller familiar en Renedo, de cierta fama en el entorno. De él salió el retablo de la iglesia de Villaeles, catalogado con "tres estrellas". Y allí se tallaron las esculturas de nuestras ermitas. En cambio los retablos fueron obra de otro taller familiar: los Gil Barrio Palacio, residentes en Cervera, entalladores e imagineros, autores del gran retablo de la iglesia de Cervera, Barcenilla, Barriosuso... Las esculturas de estas ermitas han ido desapareciendo poco a poco. Lo mismo que el retablo de la de S. Pedro. Sólo quedan en la de San Juan cuatro columnas del más puro orden corintio, con el fuste estriado en espiral y capiteles de doble hoja de acanto que forman parte de un retablo hecho recientemente; en la pradela repintada, se aprovecharon unas rosetas con sus calículos y tallos. Todo el dorado se llevó a cabo, no en Renedo, donde también había un dorador, sino en Saldaña. El decorador Caviedes, allí instalado, gozaba de mayor maestría.

 

Apenas pensar el mal destino que han tenido estas obras de arte, condenadas en ocasiones al fuego o a ser enterradas, llevándose consigo muchas ilusiones, esfuerzos y sacrificios de manos ingeniosas y almas piadosas y con generosidad.

 

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bullet Historia para investigar.

Cuando España empezaba a cimentarse ( hace más de 10 Siglos) y los primeros reinos cristianos a hacerse fuertes y poderosos, Aviola (Ayuela) no pertenecía a Castilla sino al Reino de León. Más adelante, formará parte de la Provincia de Toro, hasta el reinado de Fernando VI. En la 2ª mitad del S.XVIII, cuando Carlos III hace el mapa de las Provincias españolas que ha llegado hasta nuestros días, Ayuela se situará en la Provincia de Palencia. Así figura en el libro 626, folios 93 al 108, del Primer Catastro realizado en España por el Marqués de La Ensenada, y conservado en perfecto estado en el Archivo de Simancas. Una vecina de Ayuela leyó recientemente en una prestigiosa Biblioteca de Navarra, que Ayuela llegó a tener 863 habitantes, de los cuales 169 eran niños/as. Se componía el pueblo de varios barrios entre los que destacaba el de San Pedro con ermita propia incluida.

(Apunte del libro: "Ayuela de Valdavia: un recuerdo nostálgico" de Teodoro Fontecha. Valladolid, 1999.)

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