El día 7 de abril de 2007, en uno de esos días (Sábado Santo) en que coincidimos en Burgos 3 de los 4 hermanos, decidimos hacer una excursión por la provincia. Elegimos la bella zona del Nordeste: la parte contigua a Vitoria a la que se accede por la N-1 pasando por Miranda de Ebro. Nosotros apenas rozamos el límite autonómico pues nos desviamos nada más pasar el desfiladero de Pancorvo hacia el norte, buscando el valle de Losa, con la intención de parar en Berberana y acercarnos al Salto del Nervión. Estos estos días llovió mucho (y antes nevó), y era de esperar que tuviera bastante agua y pudiéramos contemplar su impresionante cascada en cola de caballo de 300 m. de altura (la más alta de Europa). El desvío, antes de Améyugo, nos llevó primero a Encio y enseguida a Santa Gadea del Cid (que nada tiene que ver con la leyenda, sino con criterios postales ya que los carteros decidieron distinguirla así de la otra Santa Gadea de Burgos). Al aproximarnos al pueblo vimos el desvío hacia "Ayuelas" y como teníamos pendiente una visita a este pueblo de topónimo casi gemelo al nuestro decidimos acercarnos.  

La carretera desde Santa Gadea del Cid (bonito pueblo medieval), discurre por campos de cereal con brotes jóvenes de mies pues estamos al comienzo de la primavera. A ambos lados suaves colinas onduladas cubiertas de bruma. Hoy es uno de esos días fríos y húmedos de primavera con cielo parcheado de nubes, breves lloviznas y ratos de sol. Enseguida aparece a nuestra izquierda la población de Ayuelas dividida en dos barrios por la carretera que va a Miranda. Ayuelas de Arriba se queda con la iglesia y Ayuelas de Abajo  guarda la ermita.

   
Ayuelas de Arriba                                                                                             Ayuelas de Abajo

Lo primero que nos llama la atención es la grandiosa iglesia de aspecto fortificado en lo alto del pueblo. Así que apenas entramos entre sus calles flanqueadas de sólidas casas de piedra arenisca buscamos las callejas en pendiente que nos acercaran al templo. Aparcamos al lado de unas escalinatas  amplias que ascienden hasta al pórtico cubierto. La iglesia está cerrada. El pueblo casi desierto. Sólo algún paisano, entre los  94 aproximados que tiene el pueblo, se afana en alguna calle aledaña. Damos una vuelta alrededor del templo. Es Sábado Santo y nos extraña que la iglesia esté cerrada.  Antes de callejear un poco subo hasta los depósitos del pueblo para hacer una foto del conjunto. Al volver mis hermanos ya han hecho amistad con el primer habitante que encontramos: se trata de uno de los numerosos perros del lugar. Bajamos por sus calles contrastando esta firme y durable arquitectura de piedra con la efímera del adobe de nuestro pueblo. Hay un buen número de casas aparentemente en buen estado. Algunas incluso muy bien restauradas. Miguel y Luis buscan un edificio con aspecto de palacete que vieron desde la carretera. Mientras me acerco a un paisano recién llegado para que me informe un poquito sobre la localidad. Se llama Francisco. El hombre me atiende con gusto y me explica que no hay ningún palacete, pero sí algunas casonas grandes muy bien restauradas propiedad de unas "indianas" (descendientes de un indiano que viajó a las Indias y volvió rico). Ahora poseen varias casas en el pueblo y muchas hectáreas de cultivo. En esto aparece vestido de chándal y pegado a su móvil Javier López, que podría ser el alcalde si no fuera porque actualmente Ayuelas es una pedanía de Miranda de Ebro. Pertenece, creo, a la Junta Administrativa de la localidad.  Enseguida se ofrecen ambos a ilustrarnos sobre el pueblo y van a buscar la llave de la Iglesia para enseñárnosla.

La iglesia está dedicada a San Andrés. Su construcción se completó entre el s. XV al XVIII y confluyen en ella diversos estilos arquitectónicos. Es de una sola nave, de gran volumen, con trazas góticas construida en piedra de sillería. La planta es rectangular con tres tramos marcados en el exterior con contrafuertes y cabecera poligonal. A la derecha de la nave se adosan la sacristía y el pórtico que cubre una portada tardo gótica con arco apuntado flanqueado de columnas  adosadas con remate de florones y acceso bajo arco sumamente rebajado. A los pies se sitúa una desarrollada espadaña sobre arcos ciegos, ligeramente apuntados, apoyados en ménsulas y la escalera de caracol que da acceso al campanario, integrada en una robusta torre circular rematada por un almenado lo que proporciona al templo un aspecto de fortaleza. Las cornisas se rematan con gárgolas talladas en piedra.  (Todo esto lo sé por el cartel de la entrada, que no soy experto ¿eh?). 

En el interior un retablo dorado de aire barroco cuyo valor no sabría calcular. Imágenes de S. Andrés, S. Isidro y S. Roque. Una imagen destacada, posiblemente románica de Virgen con niño. Ésta última guarda gran parecido con otra que se halla en Villa de Cañas (La Rioja). Las paredes, en piedra vista, bien conservadas y el techo en buen estado tan sólo con algunas manchas de humedad. Un coro desnudado actualmente de la sillería en madera que lo recubría, propicia un comentario de nuestro cicerón con lástima porque la quemaron los del pueblo alegando que la carcoma la invadía. (Tenía salvación y era preciosa, alega). Igualmente hace referencia a la existencia de otras imágenes que desaparecieron de forma irregular hace años. El mea culpa de estos desaguisados lo entona Javier cuando dice que, de chiquillos, tiraban piedras a la imagen de la virgen en alguna ocasión cuando esta se encontraba en el exterior sobre el arco de la entrada.

Nos acompaña también a visitar el Centro Cultural y de Convivencia situado en las viejas escuelas y casas de maestros. Dispone de dos salas en la planta baja: una dedicada a talleres y reuniones (sobre las mesas estaban aún todos los instrumentos y pinturas para decorar unos bonitos bajorrelieves en escayola con escenas rurales) y otra a cafetería muy cuidada con chimenea y televisión. La cafetería funciona al modo de nuestra peña y todos los socios tienen llave. Es un modo de propiciar la convivencia y la participación de la gente del pueblo. Nos invitaron a un buen café y se lo agradecimos.

El resto de las dependencias están dedicadas a pequeños despachos, archivos, etc... Un pequeño dispensario sirve para recibir las visitas el día semanal que atiende el médico en la localidad. Para lo más grave está el hospital de Miranda a 6 km. y para especialidades mayores el Provincial de Burgos aunque Vitoria está mucho más cerca (sólo para emergencias).

En la fachada de la edificación, frente a una farola-fuente en forja, está el escudo heráldico de la localidad (éste fue aprobado por la Diputación Provincial de Burgos en resolución de 21 de enero de 1999 y en él se puede apreciar la figura de la iglesia con su torre y espadaña junto a una robusta haya, árbol que da nombre a la localidad pues Ayuelas proviene del latín "Fagetum" que hace referencia a hayedos por lo que la zona dispondría en otros tiempos de este tipo de vegetación).

Como dato histórico, la localidad es citada numerosas veces Gorejo o sus derivados, también aparece Ayuelas o Faiolas en los años 1143. En 1151 es citada en el fuero de Cerezo de Río Tirón. Otro dato, el blasón de los Miranda de ascendencia asturiana, conquistadores de Sevilla, aparece más tarde en Ayuelas, dejando nombre y señal “Estas casas son de Don Diego de Miranda y veinticuatro de Sevilla”.


Otra curiosidad heráldica de Ayuelas es ser cuna del apellido castellano "Roíz". Éste sería originario de Ayuelas, en el partido judicial de Miranda de Ebro (Burgos), según los expertos. Su escudo de armas está diseñado así: En campo de gules medio león de oro coronado y rampante, que lleva en su mano diestra una espada de plata con la guarnición de oro; en jefe un águila volante exployada de oro. Otros traen: En campo de plata, nueve losanges de gules puestos en tres palos."

Ayuelas celebra a su patrón, San Andrés, que tiene su festividad en noviembre, pero que los vecinos han trasladado al último domingo de agosto. Se celebran, entre otras cosas, comidas populares al estilo de nuestro pueblo. Javier nos muestra orgulloso un artículo del periódico que da cuenta de la estancia en el pueblo de una concentración de moteros: "Gente muy maja" nos comenta.

Después del café nos despedimos de nuestros anfitriones y nos fuimos al barrio de abajo a visitar la ermita de la Virgen del Gorejo, restaurada por la Escuela Taller e inaugurada el 30 de mayo de 1999. Su sencilla arquitectura acumula diversos estilos en periodos constructivos desde el s.  XIII al XVIII.
El edificio actual es una construcción popular realizada por canteros rurales hacia la segunda mitad del s. XIII. Está construida en mampostería con refuerzos de sillar en las esquinas y bordes de los vanos. Tiene tres pequeñas naves cubiertas con bóvedas de crucería que voltean sobre arcos fajones. Apenas se conservan restos románicos, consideración que merece únicamente el pequeño campanario de un sólo vano con arco de medio punto y una ventana en el lado del altar. Como resultado de unas obras se ha descubierto la portada primitiva que presenta un arco resaltado y ligeramente apuntado que apoya en ménsulas. En la rehabilitación también se ha recuperado el entrono del edificio creando una pequeña campa donde poder celebrar la tradicional romería.

Y desde este punto dimos por terminada nuestra visita a esta localidad hermana. Agradecemos la dedicación de Francisco y Javier que nos atendieron en las casi dos horas que allí permanecimos. Desde aquí marchamos directamente hacia el bello paisaje del Salto del Nervión donde una antigua lobera (trampa de lobos) y el salto espectacular del agua nos esperaban. Terminamos la visita a las 4:30 sin comer (las dos horas de retraso las pasamos en Ayuela), pero mereció la pena.

Jesús M. Grande.
7 de abril de 2007